Última actualización: 04 Abril 2025
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La otra costa es de puertos profundos y protegidos, cercanos a fuentes de recursos minerales, rica en aguas transparentes, playas de arena blanca y hermosos escenarios para el buceo deportivo. Es solo un corto y sencillo resumen que no requiere de más conocimiento que el que entrega un viaje, la búsqueda de información en internet, o simplemente de los comentarios de los que han visitado las costas Pacífica y Caribe.

En los Andes colombianos la belleza natural y ecosistemas de los páramos y glaciares son de la mayor importancia para el suministro de agua que riega los campos y brinda una vía de comunicación entre poblaciones, una ruta de transporte de personas, carga y mercancías. ¿Esta Colombia que conocemos está en peligro? ¿Qué podría poner en riesgo el desarrollo turístico en las costas colombianas, las fuentes de agua que alimentan los ríos del país, el desarrollo del potencial pesquero del Pacífico colombiano, los pueblos costeros que día a día sufren por procesos erosivos y los arrecifes de coral del Caribe?; ¿Existe una sola causa de tan graves efectos? Sí, existe una sola causa y se llama calentamiento global.


El calentamiento global es producido por la introducción, que ha hecho el ser humano desde el inicio de la era industrial, de gases producto de la combustión de combustibles fósiles, lo que está  generando un aumento en la temperatura promedio de la atmósfera y de los océanos. El aumento de la temperatura del mar, entre muchos, produce los siguientes efectos: El agua sufre de expansión térmica, lo que se manifiesta en el aumento del nivel del mar. Además, produce el derretimiento de los polos, introduciendo grandes cantidades de agua a océano, lo que incrementa aún más el nivel del mar. Este aumento del nivel del mar no solo inunda poco a poco las costas, sino que todo el perfil de la playa debe adaptarse a esta nueva situación, lo que se manifiesta como un proceso erosivo en la costa. El derretimiento de los polos produce un efecto poco conocido, cual es la disminución de la cantidad de energía del sol que es reflejada de regreso al espacio.


La circulación oceánica también se ve afectada por el incremento en la temperatura del mar. La circulación de corrientes, o mejor, el movimiento de masas de agua, se da por acción directa del viento que debido al rozamiento con la superficie del mar, hace que la masa de agua superficial y subsuperficial sea arrastrada y puesta en movimiento. Este proceso cerca a la costa produce una explosión de vida, que en términos económicos se ve reflejado en las capturas de pesca, que en el caso nacional es evidente en la Guajira.


El gran motor que mantiene la circulación oceánica es el encuentro entre aguas de diferentes densidades. En los polos, el agua antes de congelarse libera sal, volviendo más densa y más pesada el agua y haciendo que esta se hunda, dando inicio a la circulación de aguas profundas a nivel global. Si el agua de mar, por efecto del calentamiento global no se congela en los polos,  este motor se pararía, produciendo una glaciación, ya que las masas de agua no entrarían en movimiento y por lo tanto no transportarían el calor alrededor del planeta. Este movimiento de masas de agua también transporta oxígeno y nutrientes, creando las condiciones necesarias para el desarrollo pesquero de Chile, Perú, Ecuador y el inexplotado Pacífico colombiano, gracias a la corriente de Humboldt que se alimenta de aguas antárticas y recorre la costa Pacífica sudamericana.


Al calentamiento global se le deben sumar muchos otros efectos tales como la modificación del régimen de huracanes, del régimen de lluvias, cambios en la intensidad del fenómeno del Niño, bien conocido en Colombia debido a la disminución de lluvias durante el periodo positivo (Niño) o el incremento de las mismas en el periodo negativo (Niña), y de allí en adelante consecuencias directas tales como incendios forestales o inundaciones, deslizamientos de tierras e incremento de procesos erosivos en las costas (en caso de aumento de la intensidad y cantidad de huracanes y tormentas).


Si bien el calentamiento global existe y es causado por el ser humano debido a la introducción a la atmósfera de gases de efecto invernadero como el CO2, el metano y los gases CFC, las consecuencias en lo local se evidencian cuando los procesos vitales del clima planetario son afectados. Es así, como a 9.000 kilómetros de Colombia, en la Antártica, el calentamiento global está produciendo cambios que afectan el presente y futuro de Colombia.


La capa de hielo en el océano Antártico cubre un área de 4 km2 en verano, mientras que en invierno aumenta hasta 20 millones de km2, lo que es aproximadamente 15 veces el territorio continental colombiano. Esta capa de hielo refleja la energía solar hacia el espacio, manteniendo en balance la temperatura promedio del planeta. Cuando por el calentamiento global se derrite la capa de hielo, la Tierra absorbe mejor el calor, aumentando aún más la temperatura global en un efecto conocido como retroalimentación positiva.


Como se describe antes, la interrupción del motor que pone en movimiento las masas de agua en la Antártica, debido al aumento de la temperatura del agua de mar, genera efectos catastróficos en la dinámica de las corrientes marinas y en la transferencia de calor alrededor del globo. Estos dos efectos combinados producen un aumento global en la temperatura, afectando nuestra forma de vida, nuestros glaciales “permanentes” en los páramos de los Andes, los caudales de nuestros ríos y en consecuentemente, la economía del país.


El volumen de agua congelada existente en Antártica es de alrededor de 25.7 millones de km3, que corresponden al 70% del agua dulce del planeta, pero que por efecto del calentamiento global está disminuyendo. Se estima que si este volumen se derrite, produciría un aumento del nivel del mar de 65 m. De acuerdo con la tendencia actual,  se ha calculado que el derretimiento de las masas de hielo antártico contribuye al ascenso del nivel del mar global en 0.41 mm/año. Sin embargo, es importante resaltar que investigadores del CIOH, y  de otras instituciones, han determinado que en Cartagena, la rata de  ascenso del nivel del mar es entre 4,5 y 5,9 mm/año. Esta situación es evidente en los alrededores de la Bahía de Cartagena, cuando en ocasiones y en condiciones adecuadas, el agua penetra hasta tres calles en el centro y el barrio de Castillogrande.

Concentración del hielo marino entre el invierno y verano antártico 2013-2014.

Este delicado balance mantiene el clima de la Tierra. Fuente: http://earthobservatory.nasa.gov/Features/WorldOfChange/sea_ice_south.php

 

Entendiendo que los efectos del calentamiento global en la Antártida generan graves desbalances del clima mundial, y que evidenciamos en Colombia, ¿tenemos la capacidad técnica, científica y política para estudiar los efectos de la transformación de la Antártida y exigir al mundo el cuidado de este territorio para nuestra supervivencia?


Antártica es un continente de grandes recursos minerales y pesqueros hasta ahora inexplorados e inexplotados, pero cuando la sed mundial por la energía y recursos no se sacie con las reservas de petróleo existentes y con las cuotas de pesca mundiales, ¿Colombia tendrá la altura política y científica para exigir el cuidado de la Antártida por un asunto de básica supervivencia?, o al contrario, ¿podría Colombia ser capaz de exigir para su beneficio la explotación sostenible de recursos naturales en ese territorio?


Esas tres preguntas tienen una respuesta afirmativa, sin embargo están condicionadas a que Colombia se convierta en un país consultivo del Sistema del Tratado Antártico. El 16 de diciembre del 2014,  Colombia, con el soporte logístico, operativo y científico de la Armada Nacional, dará el primer paso, con un crucero de investigación científico en la que centros de investigaciones, universidades e instituciones nacionales, desarrollarán interesantes proyectos de investigación en el marco del Programa Antártico Colombiano. De esta forma, el país buscará el conocimiento y encontrará la fuerza política para exigir su propia supervivencia, y en cooperación con otros países, la del mundo.

CONTACTO:

Capitán de Navío RICARDO MOLARES BABRA
Director Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe.
Jefe de la Primera Expedición Científica Colombiana en la Antártida.

 

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